Las encías cumplen un papel fundamental en la salud oral. Cuando se inflaman, sangran o comienzan a retraerse, no solo afectan la estética, también comprometen la estabilidad de los dientes. Las enfermedades más frecuentes son la gingivitis y la periodontitis, ambas causadas principalmente por la acumulación de placa bacteriana y por hábitos de higiene deficientes.
En este artículo encontrarás una explicación clara y completa sobre los principales tratamientos de encías, cuándo se aplican y qué beneficios aportan. Esta guía está pensada para quienes buscan información confiable antes de acudir con un especialista en periodoncia.

1. Limpieza dental profesional
La limpieza dental profesional es el tratamiento básico para mantener las encías sanas. Su objetivo es eliminar la placa y el sarro acumulado en la superficie de los dientes y en la línea de la encía.
¿Cuándo se recomienda?
- Presencia de sangrado ocasional
- Encías ligeramente inflamadas
- Acumulación visible de sarro
- Prevención en pacientes con buena salud periodontal
Este procedimiento ayuda a prevenir la progresión de la gingivitis y mantiene las encías en buen estado. Se recomienda realizarlo cada seis meses, aunque algunos pacientes requieren citas más frecuentes.
2. Limpieza profunda (raspado y alisado radicular)
Cuando las encías presentan inflamación persistente, sangrado diario o presencia de bolsas periodontales, la limpieza profunda es el tratamiento indicado. También se le conoce como raspado y alisado radicular.
¿En qué consiste?
- Se remueve el sarro acumulado debajo de la encía, en zonas donde un cepillado convencional no llega.
- Se alisan las raíces de los dientes para facilitar la adhesión de la encía sana.
- Se reduce la inflamación y se controla la infección.
¿Para qué pacientes está recomendada?
- Gingivitis severa
- Periodontitis en etapa inicial o moderada
- Sangrado constante
- Retracción de encías
Beneficios:
- Disminuye el sangrado
- Reduce la movilidad dental
- Ayuda a evitar la progresión de la periodontitis
- Mejora el aliento
3. Cirugía periodontal
Cuando la enfermedad periodontal está avanzada, las bolsas son profundas o hay daño significativo, la cirugía periodontal es la opción más efectiva.
Tipos de cirugía periodontal:
Cirugía de acceso: permite limpiar zonas profundas que no responden al raspado.
Cirugía reconstructiva: corrige defectos en el hueso y tejidos.
Cirugía de reducción de bolsas: disminuye el espacio entre la encía y la raíz dental.
¿Qué resultados se pueden esperar?
- Reducción de la inflamación
- Mayor estabilidad dental
- Menor profundidad de bolsas
Preparación para regeneraciones o injertos
Este tipo de intervención la realiza un periodoncista especializado, ya que requiere precisión y evaluación radiográfica detallada.

4. Injerto de encía (injerto gingival)
El injerto de encía es un procedimiento indicado cuando existe recesión gingival, es decir, cuando la encía se ha retirado y deja al descubierto parte de la raíz del diente.

Causas comunes de retracción:
- Cepillado agresivo
- Enfermedad periodontal
- Ortodoncia previa
- Trauma oclusal (morder fuerte)
¿Cómo funciona el injerto?
El especialista toma una pequeña porción de tejido del paladar o utiliza material biocompatible para cubrir la zona expuesta. Con esto se logra:
- Proteger la raíz del diente
- Reducir sensibilidad
- Mejorar la estética de la sonrisa
- Prevenir más pérdida de encía
5. Regeneración ósea periodontal
Cuando la pérdida de hueso es significativa debido a periodontitis avanzada, existen técnicas para intentar recuperar parte del soporte perdido. Este procedimiento se llama regeneración ósea periodontal.
¿Qué implica este tratamiento?
- Colocación de materiales regenerativos sobre el hueso afectado
- Uso de membranas o injertos para estimular la regeneración
- Limpieza exhaustiva del área afectada
- Cirugía guiada en algunos casos


Beneficios esperados:
- Mayor soporte para los dientes
- Disminución de movilidad
- Mejora en la estabilidad a largo plazo
- Preparación para un posible implante dental si fuera necesario
Este tratamiento no es apto para todos los pacientes; el periodoncista evalúa cada caso con radiografías y sondeo periodontal.
6. Mantenimiento periodontal
Después del tratamiento inicial, el mantenimiento es esencial para evitar recaídas. Este seguimiento suele realizarse cada 3 a 6 meses, dependiendo del caso.
¿Qué se hace en estas citas?
- Revisión del estado de las encías
- Eliminación de placa y sarro nuevo
- Evaluación de bolsas periodontales
- Ajustes y refuerzo de técnicas de higiene
El mantenimiento es la clave para conservar las mejoras obtenidas y mantener las encías sanas a largo plazo.
Conclusión
Los tratamientos de encías son fundamentales para preservar la salud oral y evitar la pérdida dental. Dependiendo del nivel de inflamación, la presencia de bolsas periodontales o la pérdida de hueso, un especialista en periodoncia puede recomendar desde una limpieza profunda hasta cirugía o regeneración ósea.
Si notas sangrado, inflamación o sensibilidad, lo ideal es acudir a una valoración oportuna.